Antonia Soto (hacia 1985 en el Hogar)
Mi
nombre es Antonia Soto, sufro de artritis reumatoidea deformante, lo cual
es muy doloroso, soy una paciente impaciente pero en el Hogar me han
enseñado a practicar la paciencia a través de la oración.
Mi estadía en el Hogar es amena, alegra y feliz, lo cual me lo brindan los
trabajadores, los hermanos MSA y hermanas Dominicas, las enfermeras,
voluntarios y el Padre Abad, que nos alimentan con la palabra de Dios para
continuar el camino hasta llegar a la tierra prometida donde mana leche y
miel.
Yo participo en las clases de inglés que imparten los voluntarios
extranjeros.
El Hogar San Pedro es un paraíso en la tierra, ojalá que los pacientes no
se porten mal para no ser expulsados.
Thank
you very much dear Brothers.
Good Bye.
Antonia Soto.
Cipriano Mendoza (hacia enero 2001 en
el Hogar)
Soy
Cipriano Mendoza ingresé al "Hogar San Pedro" el 26 de enero del 2001,
llegue con quemaduras de 2do. y 3er. Grado debido a un accidente con
gasolina, pero doy gracias a Dios que ya me estoy recuperando poco a poco
ya tengo 7 operaciones en el cuerpo y cara, también doy gracias al
Director del Hogar, a las Enfermeras, a los trabajadores porque nos tratan
con cariño y amor a todos los pacientes y también agradezco de corazón a
todos los bienhechores y voluntarios de Canadá, Holanda y Alemania por la
ayuda que nos brinda.
Solo les pido que sigan ayudando a mis hermanos que más necesitan en el
Hogar. Les mando una foto para que vean como he quedado después de la
quemadura.
Me despido con un beso y un abrazo a todos ustedes mis hermanos, espero
que alguno de ustedes me escriba.
Que Dios les bendiga y les dé muchos años de vida.
Cipriano.
Luis Gutiérrez A.
Cuando llegué a este lugar buscando ayuda era porque en verdad la
necesitaba, me encontraba muy solo pero sentí que las puertas que las
puertas se me abrieron y me daba una oportunidad para seguir adelante y no
decaer, es tan grande la voluntad del Señor que me tendió la mano y lo
defraudaré, en verdad les debo un montón a todos en general y les estoy
muy agradecidos, tan solo espero la fecha indicada para mi operación y se
que ahora no estoy solo y podré salir bien de esta situación, para que de
mi parte yo también poder recompensarles por todo lo que están haciendo
por mi.
Gracias,
Luis Gutiérrez A. |
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Maria Victoria Perez Campos (hacia
1985 en el Hogar)
El
primero de Octubre 1985 tuvo un accidente cuando estaba yendo a mi
colegio. Nunca he llegado... Paso la pista y un carro con alta velocidad
se apago la luz. El chofer no se paro, él se fue. Yo quedé en la calle con
mucha sangre. En la noche, muchas horas más tarde los patrullistas me
encontraron. Tuve un carnet con mi nombre en mi bolsa de estudio. Toma que
se interna al hospital de emergencia.
Cuando me abrí los ojos dice: “nunca antes estuve en hospital...” Mi pecho
estaba rasgado abierto hasta los huesos y a mí me pusieron mucho sangre
porque perdí mucho. Solo tuve 18 años.
No pude terminar mi tratamiento en Callao porque hubo paro de los médicos.
No tenía aún sitio a donde pude ir. La asistenta de Callao me quería poner
en la calle. Pero mi profesora de la escuela pregunto que ¿ella no tenía
corazón? Se quedó callada... Se amargo a mi profesora y fue a buscar otro
hogar.
Un señor de Chosica contó del Hogar San Pedro. Acá me ofrecieron un oficio
para tratarme al Hogar. Llego en camilla, me sentí extraño. Pensé que el
Hogar estaba temporal... Cuando descubrí que era permanente pregunté ¿a
dónde me llevaron? El doctor me digo: “Acá va a ser tu casa.” En primero
pensé que no sería mi casa, me sentí mal. Después años fue sentirme mejor.
Me acostumbro que aquí sí es mi casa.
Ahora puedo comer sin ayuda, con una cuchara especial. Necesité mucho
terapia para este pero soy orgulloso que logré. A veces recibo tarjetas de
Canadá, Estados Unidos, Holanda y también de Perú. ¡Este me hace feliz por
semanas! En el Hogar siempre falta dinero. Espero que vamos a recibir un
poco más donaciones en el futoro.
Me despido con besos y abrazos muy fuerte a Dios.
Saludos de Maria Victoria Perez Campos.
Raúl Inche Cóndor
Soy
Raúl Inche Cóndor, nací en Cerro de Pasco pero vivo en Lima. Por ironías
del destino me enferme de la tuberculosis pleural y no tenia medios
económicos para sanarme, pedí ayuda al "Hogar San Pedro", después de un
trámite de ingreso de una semana, fui aceptado como paciente y me
brindaron la ayuda necesaria, doy gracias al cuerpo directivo y al cuerpo
médico por su preocupación por todos los pacientes, también doy gracias
por la estadía, la buena alimentación que todos tenemos acá, también doy
gracias a Dios por darme todo.
El Hogar San Pedro es un "Edén" para la gente pobre.
Me despido hasta la próxima.
Raúl Inche C.
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